"Hoy día, la cultura está infravalorada"




Estoy de acuerdo en eso, pero déjenme preguntarles algo :  lo de "hoy día" es una metáfora, ¿no? y... ¿por qué siempre tenemos los jóvenes que acarrear con semejante responsabilidad? ¿Por qué siempre somos nosotros los ignorantes, los cobardes y los estúpidos?

A aquellos adultos que pecáis de soberbia al culpabilizarnos de incultos, infantiles e idiotas, ¿qué os hace a vosotros mejores que nosotros?  ¿La experiencia? Esas son las orejas del atrevimiento propio de la ignorancia... ¿Vuestro trabajo? Yo el día de mañana tendré el mío, para eso me estoy formando... ¿Por qué nos atacáis de esa forma? Vosotros también fuisteis jóvenes, pero la desesperación de vuestras vidas frustradas y vuestro propio analfabetismo os hace atrevidos, hasta el punto de querer hacernos torpes, cuando no lo somos. Somos incluso más inteligentes, porque sabemos reconocer que no lo sabemos todo, que se nos escapan cosas, somos imperfectos, no procedemos del Olimpo.

¿Y a raíz de qué viene todo esto? Viene a que soy una estudiante de segundo de bachillerato, que al igual que todos mis compañeros (o casi todos, porque algunos ven en la humillación de sus principios el camino perfecto para, por medio de la adulación, conseguir lo mejor del profesor), ansío y an-helo (como él mismo dice) el conocimiento y la cultura que el profesor X, (que no tiene ni idea de nada) utiliza contra nuestra juventud e ingenuidad (que seremos ingenuos, pero no tontos). Esta persona, ironiza en cada clase utilizando la burla y la falta de respeto para hacernos creer que somos tontos. Tiene la certeza de que "lo único de lo que entendéis es de play stations, no sabréis ni leer". Todas las clases transcurren entre sus absurdas sonrisas burlonas (que lo retratan por completo) cuando con el sarcasmo más despreciable nos pregunta quién es Sócrates o Hitler. Sabemos quienes son Sócrates y Hitler, sabemos que significa empatía, no necesitamos que nos expliques que significan palabras como "sarcasmo" o "decimonónico", conocemos la evolución de la vida, y cuando no sabemos algo, somos modestos y preguntamos, no nos atrevemos a decir, como usted, sandeces ridículas como que "la ballena pasó de la tierra al agua en la evolución", nos gusta leer y ver películas, y sabemos que el cine no se limita a  La Ola o La lista de Schindler, podemos vivir sin el alcohol, nos gusta saber qué pasa en el mundo y ver y leer las noticias, conocemos la situación económica que nos sacude, nos inquieta nuestro futuro, sabemos colocar Grecia en un mapa y llamar a las cosas por su nombre, nos gusta la música, sabemos quiénes fueron Bach y Mozart, nos apasionan  Los Beatles y Los Secretos, podemos crear debates interesantes sobre cualquier tema, tenemos opiniones e inquietudes que defendemos a capa y espada, pero personas como usted intentan ahogarlas... Resumiendo, no le necesitamos en absoluto, no necesitamos su estupidez. Necesitamos a alguien que no se ría de nosotros, porque no somos idiotas, sólo que ejerza bien su trabajo, no pedimos un erudito, sino a un profesor, que como el resto que tenemos, dignifiquen la enseñanza y no escupan sobre ella. ¿Qué clase de futuro nos depara con alguien así?

Tal vez mañana no recuerde ni la mitad de los nombres de profesores y maestros que aparecieron durante cada curso, pero sabré muy bien, establecer las diferencias. Los buenos pasarán a nuestra historia como las personas que cada día apoyaron nuestros proyectos y nuestros sueños, con el sacrificio diario que supone lidiar con una panda de adolescentes revolucionados y revoltosos, sin embargo, otros no serán más que el polvo que empañe la esperanza olvidada de un año mejor.

Y ya concluyo con algo que siempre me dicen "con vuestra edad os creéis que os podéis comer el mundo"... y digo yo... si no me lo como ahora, no habrá un mejor momento.











Sigh

"Dos ideas que al par brotan; 
dos besos que a un tiempo estallan, dos ecos que se confunden; eso son nuestras dos almas".



Dejadme en paz con mis cosas.

Hoy abro mis sentimientos a todos vosotros. Los más escabrosos aprovecharán esta declaración de ánimo para bombardear mi vulnerabilidad, pero los más generosos, y son estos a los que dirijo mi franqueza y debo mi admiración y cariño, sabrán escuchar mis palabras, o leerlas en este caso y comprenderme, que ahora es lo único que necesito. Bajo estas líneas no se esconden dobles sentidos ni la más ínfima parte de ficción y quiero dejar claro que, bajo ningún concepto me dejaré apabullar por las posibles represalias que se tomen a partir de este momento ni doblegaré ante los intentos de censura de mis emociones.

¿Y de qué quiero hablaros? De incomprensión, represión, malicia y suspicacias. Estaréis hasta la coronilla de oír y escuchar sobre la libertad de este incomprensible mundo, de aves a las que cortan sus alas, de bocas cosidas y gritos ahogados. Yo quiero hablaros de mi libertad y mi continua opresión para ser feliz, de no estar segura en mi propia cama, de no poder dormir tranquila, de no poder hablar con nadie y de tener miedo a volverme loca de verdad por ahogar tanto.

Hablo de personas que para conseguir su propia felicidad necesitan la represión de otras, ver el dolor ajeno y sólo importarles el suyo propio, hablo de asco y de incomodidad, hablo de encontrarme sola aunque esté rodeada de gente, hablo de gritar y de que todos se hagan sordos, hablo de lágrimas a la vista de un mundo que pretende ser ciego porque eso no interesa.

Hablo de querer salir corriendo y huir lejos, porque la soledad más absoluta me haría más feliz que esto, que no es más que una soledad que me aísla, me enloquece y me lleva a la peor de las depresiones.

Y tras esto no me queda más que mandaros un beso enorme y mi abrazo más sincero.



Aquella noche en que la luna y yo éramos las únicas supervivientes de la oscuridad, vagué soñolienta por las calles de la ciudad gris. Llevaba aquel pijama raído que me regaló el tío Sam hacía siete Navidades, mantenía su tacto suave original y su esencia pueril.

 Mientras caminaba descalza hasta la playa, me reconfortaba no encontrar ni una ínfima parte de suciedad en el ambiente. Había polvo,sí, pero no era más que la piel muerta de la Tierra virgen. ¡Cuánta dulzura tenía ese rostro inmaculado en ausencia de los hombres! A la altura de las naves industriales, donde en antaño convivían felinos y maleantes de feroces ojos, una escalera kilométrica se desplegó desde los confines del cielo a mis pies, retándome a un duelo infernal, que sólo los del Olimpo aceptarían.

 Los peldaños parecían infinitos, pero mi ansiedad podía con los jadeos.  Cuando llegué a los cientos, ya no podía más, aquella ruta era ,con creces, muchísimo más larga que la línea de mi vida, pero a gatas, subía y subía, sin cese, sin descanso. Mis rodillas sangrantes pedían tregua, pero tenía que seguir, sabía que tenía que seguir, una y otra vez, escalón tras escalón, suspiro tras suspiro. Era una victoria, insaciable, inacabable, que en las continuas derrotas de su autoestima, resurgía de entre sus cenizas.

Eran semanas que comían días, días que engullían horas, horas que zampaban minutos. Minutos que devoraban... ¡SEGUNDOS! Y así la inexorable cadena trófica consumía mi inagotable fuente de esperanzas.
Hasta que en la noche eterna vislumbré la luz de las estrellas del Universo, refulgían cegándome los ojos e invitándome a bailar a sus desnudas danzas de fuego. ¡Oh, cuánta belleza eterna se abría ante mí! ¡Los sentidos del ser humano serían incapaces de captar aquella magnificiencia absoluta! ¡No estamos hechos para eso!
Clavé con fuerza mis uñas a la exosfera y trepé hasta que pude caminar sobre ella. Podía mantenerme allí de pie sin perderme en el infinito.
No había nada que moviera aquel Universo, ni dinero, ni amor, ni sueños. La Tierra había quedado paralizada, dejando mi hemisferio en una penumbra interminable.
El dibujo de las nubes me besaba los pies. El roce del planeta era frío y húmedo. "¡Es de plastilina!", pensé, recordando con una sonrisa que ésta, era mi piel y mis manos cuando tan sólo era una cría.

Me senté en la Antártida, que me dejó el trasero helado, satisfecha con mi recompensa. Toqué las estrellas y las conté una a una, hasta que mis ojos se cerraron para siempre, con los luceros como etérea mortaja y el beso eterno y pálido de la luna.

Al fin y al cabo, todos volvemos a nuestro origen y comienzo...


"No somos más que polvo de estrellas"   


Historias de autobús


La puerta se abrió con el común y desagradable chirrido que todos conocían. Ante los ojos de los desconocidos, una familia pagó tres billetes ordinarios con monedas que al caer sobre el mostrador sonaron con un mágico rintintín metálico. La mujer sonrió y dejó pasar a su hijo descalabrado, lucía un collarín enorme que enterraba su menudo cuello y el principio de su barbilla magullada. Los rasguños tenían invadido gran parte de su rostro fantasmal y una gorra descolorida y anticuada hacía sombra en su cara, empeorando el aspecto de sus enormes ojeras violáceas. La expresión de sus apagados ojos se vio sustraída por un ápice de felicidad sucia y penosa al descubrir unos asientos libres al fondo del autobús. Se lo hizo saber a su madre gritando y señalando con un raquítico dedo que sobresalía por una de las dos escayolas que bloqueaban sus nerviosos movimientos infantiles. Su timbre era chirriante como el de los niños de su edad, dejando entrever en su emisión una hilera de dientecillos torcidos que sobresalían de su devorada sonrisa. Su madre lo reprimió con una palmadita suave en una espalda débil y también descolocada, reforzada por vendajes fuertes que le oprimían duramente el respirar. La mujer tenía la cara redonda e insustancial con rasgos demasiado masculinos. Perfectamente podría tener los cincuenta y cuatro, lo que indicaba haber tenido a su vástago bastante más tarde de lo que cabe esperar. A pesar de tener una cara bien servida de carne, su cuerpo era huesudo y desagradable. El pelo quemado como un estropajo, caía sin gracia a ambos lados de su cara hasta los carrillos, era de color rojizo pero había perdido toda la viveza de la juventud. Las canas empezaban a nacer nuevamente en la raya perfectamente simétrica que dividía su cara y el carmín barato que coloreaba sus labios mortecinos, sin duda no fue una elección correcta, pues realzaba la melancolía de su semblante marchito, cuya sonrisa, a distancia de parecer verosímil, la hacía parecer más patética. El vestido verde y desfasado que caía sobre su piel pellejosa avanzaba adelantado a su cuerpo, conduciendo a su hijo al lugar indicado. Su enclenque marido permanecía tras ellos como un pelele, esperando a que avanzaran por el estrecho pasillo. Su cabeza estaba cubierta de la misma manera que la de su hijo, llevaba gafas de miope carcomidas por el sol, y una camiseta remetida por unos pantalones que quedaban a unos palmos de su garganta, a riesgo de poder ahorcarlo en cualquier momento. Los numerosos ornamentos innecesarios que colgaban de su cuello y la mochila que cargaba su endeble espaldilla de cincuentón mal alimentado terminaban de retratar su aire de forastero. Sus piernas eran como palillos con algo de vello pobre que al lado de las de su mujer dejaban en evidencia su hombría, pues esta contaba con más rasgos varoniles que los de su también escuálido cónyuge.
Eran de una provincia cercana por lo que denotaba su acento, pero había algo de lo que no estaba segura, ¿habían cambiado únicamente de lugar o habían viajado a través del tiempo gracias a Doc? El halo espectral de aquella esperpéntica familia había sacado a flote el recuerdo de la célebre familia Adams, que con desdeñosa diferencia mostraba la viva estampa de la felicidad y la diversión. Su presencia fantasmagórica, dejó en la atmósfera su miseria y roñería, que impregnó con estrepitosa audacia el vehículo, cargando el aire con un dulzón almizcle de canela, vainilla y humedad. Cuando la repugnante esencia aleteó en mi nariz, los reflejos vomitivos hicieron su efecto, pero por suerte me contuve ante la necesidad de expulsar el nauseabundo y repugnante olor que despedía la triste familia.

Todavía hoy recuerdo el aroma repulsivo de aquel día y el shock sigue siendo el mismo.






Estúpidos con cenizas por corazón.

"Última hora: los mejores científicos a nivel mundial investigan..."

-Corre, ¡sube el volumen!

"... las posibles causas del mal que nos acecha . El número de víctimas aún es desconocido debido a que se han extremando las precauciones: se ha decidido prohibir la salida al exterior, por temor a nuevos y nefastos sucesos. Lo último que ha llegado a nuestra redacción ha sido una llamada a la tranquilidad y el sosiego de la población, pero, recuerden, no abandonen bajo ningún concepto sus casas y cierren puertas y ventanas."

- Esto cada vez va a peor. ¿Has hablado con tus padres?
- No, la línea está cortada y por lo que acaban de decir no podrán repararla hasta que la cosa mejore. ¿Has hablado tú con los tuyos?
- Sí, pero, no mucho, pude oír un "Todos estamos bien, cariño". Eso me ha tranquilizado.

Un ápice de esperanza iluminó los ojos de fresa de ella. Él se sintió culpable por su descanso, mientras allí de pie, embobado, amaba fascinado a la mujer que tenía en frente. Su generosidad, su luz y sus labios sonreían a su suerte, aunque su  propia ventura  no fuese igual de satisfactoria, y por las noches no la dejara dormir.
Sus férreos brazos la abrazaron con el calor de mil soles y la fuerza del aleteo de las mariposas, que revoloteaban ruidosas por sus entrañas. Estaba triste, no le gustaba verla de ese modo, la preocupación había arrancado la alegría de su cara de porcelana, dejándola frágil y ojerosa. Sus bocas se alimentaban de lo poco que quedaba en la despensa y de los infinitos sacos de tierno amor recíproco que se generaba en el roce de sus manos y la chispa de sus miradas.

-Lo siento.
- ¿Por qué dices eso?
- Te alegras de mi suerte cuando tú estás totalmente hundida, ¿cómo lo haces?
- No se trata de hacer nada, ¿sabes? Te quiero, y tu alivio es el mío, has conseguido hablar con tu familia, están todos bien, ¿no es motivo ese para alegrarme? ¿eh? Que estén bien y tú también.
- Pero... eres tan maravillosa.
-  Que estemos en medio de una catástrofe mundial y sea a la única persona que puedas ver, no me hace maravillosa.
Su risa sonó divertida y sincera.
- No, te lo digo en serio.
- Yo te digo en serio que si el mundo ahí afuera no se estuviera cayendo a pedazos, ni las nubes taparan el cielo día y noche, ni los parques estuvieran desiertos, ni las calles llenas de cadáveres putrefactos, si fuera tan bonito y emocionante como antes, no sería más feliz que ahora.

Y aún a riesgo de que aquel momento pudiera parecer empalagoso y cursi en manos de algún osado narrador, ella buscó el calor de su pecho y hundió la cabeza en el pálpito de sus susurros. Sentía como su respiración golpeaba con dulzor su pelo revuelto y lo estrujó con todas sus fuerzas, quería sentir como cada poro de su piel encajaba con los suyos, como si ambos formaran una pieza perfecta e inquebrantable, lo amaba tanto que quería sentir como él. La energía de su abrazo le dolía y le dejó marcas en la mejilla y en los brazos, la lana es suave hasta que la retas a un cara a cara, desafiando su rudeza. El rió a carcajadas al ver las señales que el entusiasmo había tatuado en su cara, y ella lloró con la alegría sonrojada de los niños.
Y en ese mundo apocalíptico donde el gorjeo de los pájaros y las disputas entre  humanos se habían vuelto inaudibles, siempre tuvieron algo que hacer.


-Dígame señor, ¿qué desea?
- Vengo a denunciar a Miguel de Cervantes Saavedra.
- Discúlpeme, pero no estamos para tonterías, aquí tenemos mucho trabajo y no es mi intención ofenderle, pero las bromas nos las tomamos con muy poco sentido del humor.
-No, es ninguna broma, hablo muy en serio, ese chupasangre robó mi obra.
- Señor, por favor, le pediría que se marchase.
- ¡Escúcheme! ¡El Quijote lo escribí yo!
-Sí, y yo viajé en el tiempo para crear en mi laboratorio a Albert Einstein y a los esposos Curie. Señor, si no abandona el despacho me veré en la obligación de llamar a seguridad.
- ¡Ese hombre es un impostor! ¡Ha plagiado mi gran obra! ¿Sabe usted lo que yo he llorado y lo que he sufrido por todo esto? Nadie ha reconocido mi grandeza como escritor, por culpa de esa sabandija, ¡que me la robó! ¡¡¡ME LA ROBÓ!!! ¡¡¡Ay, Dios, mío, qué tristeza más grande!!! Nadie recordará mi nombre, Don Eleuterio Diodoro Beremundo Pies Parlantes, autor de las aventuras de Don Quijote, el ingenioso hidalgo, fruto de mi prodigiosa mente. ¡¡¡Estoy destinado a morir desterrado de la cultura del Hombre!!!
-AMÉN.

Una niña de 17 años

"Abrió su hucha y bajó al supermercado. Compró dos botellas grandes de refresco de lima, un pastel de chocolate y una bolsa de manzanas, que le sirvieron de cena.
Tras cepillarse los dientes, fue al despacho de su padre, encendió el ordenador y escribió una historia.


LA HISTORIA DE CORALINE
HABÍA UNA NIÑA QUE SE LLAMAVA MANZANA. BAILAVA MUCHO. BAILAVA SIN PARAR HASTA QUE SUS PIES SE CONBIRTIERON EN SALCHICHAS. FIN.

Imprimió la historia, apagó el ordenador y, debajo del texto, dibujó a una niña bailando.
Después se dio un baño, pero echó demasiado gel y la espuma rebosó el borde de la bañera y se extendió por el suelo. Se secó, limpió el suelo lo mejor que pudo y se acostó.
A media noche se despertó y se dirigió al dormitorio de sus padres: la cama seguía hecha y vacía. Los números de color verde brillante del reloj digital marcaban las tres y doce de la madrugada.
Totalmente sola en medio de la noche, Coraline rompió a llorar. En la casa desierta no se oía más que su llanto.
Se metió en la cama de sus padres y, al cabo de un rato, se quedó dormida."


Coraline, Neil Gaiman. 

Un poco de nada y más de lo mismo

Comer del fruto prohibido nos hace humanos pero nuestra religión no nos lo permite.
La sociedad se vuelve fría y reclama la humanización, pero no nos permite lo que nos hace humanos.
Si rechaza lo que nos hace humanos nos incita a ser divinos.
Si nos incita a ser divinos, nos insinúa la perfección del individuo.
Si nos insinúa la perfección del individuo, pensamos que somos dioses.
Si pensamos que somos dioses, pensamos que somos únicos.
Si pensamos que somos únicos, nos convertimos en monoteístas de nosotros mismos.
Si esto, ocurre, odiamos al prójimo.
Si odiamos al prójimo, nos odiamos a nosotros mismos.
Si odiamos al prójimo y a nosotros mismos...


WELCOME TO EARTH


Querido gusiluz atontado,




Cuando te encontré en los lúgubres suburbios de la ciudad, tu ternura me caló fuerte, tu tacto era como el de las ortigas del campo, urticante y delirante al mismo tiempo. La niña de trenzas doradas a la que perteneciste, cuando creció te trató muy mal, te arrancó los ojos y el corazón, y los sirvió como suculentas pastas, al resto de sus juguetes a la hora del te. Se te antojaba imposible que el dulzón aroma de su infancia pizpireta de tiaras de plástico y cetros de esmeraldas de cristal de botella, pudiera deshacerse de ti con la facilidad conque escogía el mantel de picnic de cuadritos para una cena romántica entre Barbie y Ken. Pero ocurrió. Y ahora plasmas tu miedo en mí, huyes de mis lágrimas y de mis miedos, porque no quieres que te utilice para hacer caldo.


 Cuando te prometí surcar los mares con mi humilde canoa remendada con sueños, firmaste la cláusula y aunque nunca pretendí hacerte daño, corrías el riesgo, de que entre mis arrumacos, mi tempestuoso carácter mareante te quemara la voz y te arrancara repentinamente la dicha con la sal de mis infinitas y espumosas lenguas de agua. Y ahora dime si entre tu sentimiento más bello de trapo y telarañas, ves mi rostro palpitando junto a tus metas de juguete desesperanzado. Soy un simple pirata que soportaría el más escabroso y enfurecido oleaje del embravecido mundo en que vivimos porque tu rostro iluminado cegara mi eterna y amarga noche oscura. Y aquí  yacen mi alma y mis suaves arrullos, hasta que despierten con la suave brisa de tus labios.


Ahora seguiré con mis obligaciones ficticias de responsabilidad endeble y quemada. 


Buenas noches, gusiluz atontado.





Cherry saboreaba con desdén el chicle mientras con desgana escupía sus ideas:
-Sí, es todo lo que hay que hacer para conseguir estar en boca de todos.
-¿Masticar un excéntrico chicle de cereza?
-Por supuesto, tía, piensa, ¿cuánta gente en el mundo saborea chicles de cereza? Sólo alguien como yo.
- ¿Estás loca?
- ¿Le llamas estar loca a esto? Mira el mundo que te rodea, la gente adquiere fama y dinero por la estupidez que la caracteriza. ¿Acaso no tiene más mérito masticar el excéntrico chicle de cereza que se encuentra en cualquier lado y que nadie compra, que salir en televisión diciendo que eres amante del Pedro Picapiedra? ¿De verdad lo crees? ¿Eh?
- No hace falta que te pongas así, ¿vale?
- Perdona, es que me altero al pensar en eso. ¿Quieres un chicle?
-No, no me gustan los de cereza.
- ¿¿¿Lo ves??? ¡¡Soy la única a la que le gustan los chicles de cereza!! ¿¿¿No debería eso catalogarme como celebridad o como diosa???
- No te flipes, anda, para eso tendrías que medir como el Himalaya y tener por lo menos algún gen de Afrodita. Lo tienes chungo y más teniendo el cuerpo tan agujereado y el pelo rosa.
- A eso es a lo que me refiero, pero no lo entiendes, tía, vanidad y superficialidad, así va el mundo. ¿Un chicle?
-No, ya te he dicho que no me gustan, y no, no tiene ningún mérito que te gusten.
- ¿¿¿Que no tiene ningún mérito,tía???, pero, ¿¿A ti qué te pasa, idiota??
- No, no tiene ningún mérito. Para empezar te llamas "Cherry", ¿por qué? Muy sencillo, cuando tu madre estaba embarazada de ti, le dio un brote psicótico de esos to chungos y se le piró la olla, empezó a tener antojos de cerezas, y se alimentó de ellas hasta el día que naciste, pintó toda la casa de ese color y... ¿qué has comido hoy?
- Pues...tarta de cerezas.
-¿Ves? Lo que te digo, llámame loca, si quieres.
- Oye, oye, que a mi vieja no le dio ningún brote de esos. ¿Un chicle?
- No, gracias. ¿Tienes fuego?

La firmeza de la pared me mira con ojillos de cordero degollado, ¿a quién no le encantaría sucumbir a ese tipo de tentación en época de exámenes?
El golpearse la cabeza con la pared, como toda ciencia, requiere precisión y técnica. El golpe ha de ser duro y seco, para evitar daños que agraven la situación; es decir, dese un golpe para dar la vuelta al otro barrio en  8 segundos; si el impacto es menor se arruinará la vida: todo lo que haya estudiado puede verse aglutinado por el golpe para ser posteriormente transportado a la planta de eliminación de (equivocados) residuos mentales producidos por una amnesia puntual y/o temporal.
Yo opto por el método tradicional: conservar mis mínimos conocimientos adquiridos e intentar ampliarlos. Si la cosa sale mal, tendré todo el verano para golpearme la cabeza contra las tórridas paredes.
Bonne chance!




She shouted help, but...

Las gotas de su memoria fueron a parar a lagunas mentales."Mejor así", pensó la ingenua chiquilla, posiblemente no hubiera dicho eso de saber que el calor interno que desprendía su felicidad, haría que aquellas gotas se evaporaran y se manifestaran nuevamente, como en antaño.

"Plof, plof, plof."

Párpados que despegan con furia del letargo. Gotea, gotea el agua del baño y la mente de la joven. Las manos se aferran al colchón, se hunden los dedos y las uñas se clavan hasta hacerla rabiar de dolor, casi siente como se desprenden de la carne para quedarse incrustadas entre las sábanas. El movimiento se limita a lo que el desconsuelo exige. La garganta arde al intentar hacer vibrar las cuerdas, desgarra, las piernas quedan inmóviles ante la criatura invisible que le oprime el pecho. "No puedo respirar"

"Duele, ¿verdad?" Úrsula no desea más que la muerte. A duras penas consigue deslizar la mano hasta el interruptor."Clic", se hizo la luz, la criatura huye despavorida.
El sudor frío la hace estremecer en la aplastante noche de verano, maldice el momento en que decidió quedarse sola en casa, pero, ¿qué iba a hacer? El psicólogo dijo que todo marchaba bien. "Esta niña sólo sufre de su excesivo cuidado, Sra Williams. Disculpe mi osadía, pero considero que su hija está un poco demasiado consentida. Toda su enfermedad se vería resuelta con un poco de independencia por su parte y menos caprichos concedidos por la suya."

Tan sólo llevaba unas horas sin la compañía de su madre y Úrsula ya se veía inmersa en el retorno irreversible a su pasado, su sangriento y oscuro pasado. Las millas que caminó desorientada, a pies descalzos y con la niebla consumiéndole los ojos, volvieron sobre sus pasos en cuestión de minutos. Se encontraba en el frío y abstracto punto cero, donde el terror y la incertidumbre chirrían entre los dientes.

Úrsula se sienta en la cama y comprueba con sus manos que la criatura dejó por completo de patear su garganta, sí, ahora sí que podía respirar.
No tiene miedo a mirar hacia atrás, sabe que no se encuentra detrás de ella. Sabe donde localizarlo, cuando comenzó a ser feliz y la oscuridad se alejó, el monstruo prometió que volvería, y ahí estaba.

La niña se levanta despacio, aterrorizada camina hacia adelante, va hacia el espejo de la entrada de la casa y se observa minuciosamente. Distingue con sus ojos negros su cuerpo en el reflejo, con detenimiento, media vuelta, mira su espalda y como se dibujan las curvas hasta llegar a los pies. No hay rastro alguno de la criatura.
 Siente la presión de un cuerpo helado caminando en su interior. Un dolor punzante le atraviesa el pecho, Úrsula grita y se abraza para tranquilizarse, llora y las lágrimas le queman, pero nadie la oye. El dolor persiste pero se desdibuja entre sollozos, la chiquilla sujeta su cabeza entre las manos e intenta reconocerse en el espejo. Enciende la luz y levanta su camiseta. Con los dedos recorre su abdomen y a medida que avanzan, marcas cárdenas se le tatúan en la piel. Hiperventila.
 El diablo que tiene dentro le rasga las entrañas con las garras afiladas como dagas de plata. Tirita por la angustia y el frío, sabe que la destrozará por dentro hasta llegar al corazón, sólo quiere su corazón, aunque no desperdiciará el resto de las vísceras. Se muerde los labios e intenta hilvanar las sílabas para pedir tregua, es en vano, pues sólo salen gemidos y suspiros.
Hilillos de color escarlata nadan entre los dedos de Úrsula, forman un lago en su estómago que desciende por el resto de su cuerpo en afluentes cada vez más densos. Los vahídos mecen a la niña entre la realidad y los brazos de Morfeo. La radio se enciende y se sintoniza sola, la voz de Amy Lee, tan dulce y melodiosa melancolía, hace sonreír a Úrsula en su infinita agonía, mientras aquel demonio devora su corazón con ansia, mientras el licor de las amapolas mana por la comisura de sus labios, ella sonreía.





Pequeña Amélie, objetivo de hoy cumplido.



- ¿Por qué eres así?
- Porque es lo que me hace ser especial.
- ¿Qué cosa? ¿Ser una borde estúpida?
- No, que tú no lo entiendas. La dulzura es un bien preciado y hoy en día el mundo no está como para ir derrochándola por ahí. Te puedo asegurar que el 75% de mi cuerpo no es agua, sino granos del azúcar más dulce. Lástima que sólo puedan acceder a ella los que de verdad conocen el sentido de la vida, los que disfrutan con recorrer los relieves de la pared con los dedos y los ojos cerrados, los que imaginan los lugares más hermosos al escuchar una melodía, los que sienten el vertiginoso abismo del infinito concentrado en lo que para los demás es un simple beso, los que empeñan los segundos más preciados en encontrar los colores en el aire para deleitarse con sus esencias...
- Menuda cursilada.
- Y menuda tontería perder el tiempo contigo. Te acompaño en el sentimiento, estás muerto desde que naciste y siento comunicarte, que eso no cambiará.
Son tiempos difíciles para los soñadores.

Reinventando...

Poor little indian Tommy,
he hasn't got a smile,
he hasn't got a pony.

He has got a reptile,
whose name is Tony,
it is a crocodile,
and his best crony.

Why then are you crying,
poor, little, tiny, Tommy?
This is why I'm crying,
kind and respected , Mr Stony,
cuz Tony is smiling,
and I cannot smile to him.






Did you know that I love you?

Beyond that door

El suave tintineo de su duende salió por la puerta, junto a sus pasos desnudos. Su risa se oyó por última vez en aquellas cuatro paredes, aunque su eco permaneció durante años. "Baby, this isn't my place, that's all. I love you, but my life is beyond that door". Sí, eso es todo, pensé. Parecía que había engullido toda mi felicidad al decir eso. Salir corriendo no era la mejor opción, deseaba estar ahí hasta consumir el último segundo contemplando su rostro. El más delicado nácar de las profundidades había ido a parar a su piel, era suave como el agua intangible que caía de la ducha, tocarla era acariciar el vacío, la nada. Su voz era dulce como el zumo recién exprimido por las mañanas, como el olor a mandarinas, como el arrastrar de sus pies descalzos al venir a dormir. Recordé cómo hacía la cama por las mañanas, hacía volar las sábanas como las malditas golondrinas que hoy me envenenan con su recuerdo. Decía que de esa forma los sueños de ayer se irían dejando paso a los de mañana.
"Si es lo que sueñas, adelante. Sabes que yo te esperaré aquí".
¡Vamos, Adam, no es el momento para hacerse el orgulloso, corre, dile que no podrás dormir esta noche sin el frescor de su pasta de dientes besándote la nuca!
Demasiado tarde. Se fue. Rescata el beso que quedó atrapado en el aire y llévalo a tus labios, ¿lo sientes?

Los sentimientos no existen, son los bichos

La tristeza es esa hormiguita pequeña y brillante, que en su tamaño casi atómico, trepa poco a poco desde el suelo al primer poro de la piel. Lo primero que encuentra a su paso son los dedos de los pies, se sujeta a ellos con fuerza y los recorre con destreza y sigilo, clava sus patitas de vinilo y te hace cosquillas; con sus antenas se guía y delicada, pero molesta, te besa y te muerde despacio, inyectando como un virus, su inestabilidad emocional por la sangre. Se desliza desde el dedo más pequeño hasta el mayor de todos ellos, arrastrándose con simpleza y valentía por cada uno, son dunas frágiles y quebradizas, que al más mínimo vaivén acaban con su vida insectil. Por eso, la naturaleza les proporciona constancia y prudencia, para alcanzar la cima del Everest de nuestros pies. Allí, donde la dicha se ve acumulada, las hormigas atacan para contrarrestar tanta felicidad, inyectan su veneno y lo dejan fluir por el torrente sanguíneo, de inmediato se activa la tristeza y la desesperación, la soledad, el engaño y la frustración e irremediablemente las lágrimas acuden a los ojos. En los ojos como método natural de defensa, se segregan gotas saladas para expulsar cualquier agente externo, en este caso querrían desterrar el veneno de las hormigas, pero a su vez, la persona se ve obligada a llorar por el duro efecto que tiene el veneno sobre el cerebro. Nos oprime el pensamiento y bloquea los nervios ópticos: todo lo que veamos o pensemos en ese momento nos parecerá asquerosamente odioso y trágico.
El diágnostico es instantáneo y para combatir este mal tan doloroso no hay mejor receta y cura que el abrazo de un ser querido. Los síntomas se debilitan y aunque la enfermedad no desaparece de inmediato, prolongue el tratamiento durante el resto de su vida eso reducirá el riesgo de que el gen que inactiva el veneno se descontrole y de lugar a lloreras interminables y desgarros cardíacos internos.
Escuche buena música y quiera a quienes le rodean.


¿Qué quieres? ¡Tengo sueño!

-Tengo que hablarte.
-Bien.
-Eh, ¿quieres...? ¿quieres tomar algo?
-No. Si va a ser una discusión seria, y temo que lo sea, tendrás que quitarte esa ridícula careta. De lo contrario tendré que ponerme una también.
- Por favor, escucha.
-¿Qué te pasa? ¿Se trata de una chica? ¿Es eso cariño? Oh, si es eso, bueno así no es tan serio. En realidad lo esperaba. No te diré que me guste pero lo esperaba. ¿Quién es ella?
- No tiene nada que ver. Esto es entre tú y yo.
-Ah, entonces es mas serio de lo que parecía. Vamos, adelante.
-Tú eres una mujer de mundo, ¿no podemos terminar lo nuestro elegantemente?
-¿Terminarlo?
-Sí.
-Vaya, ¿quién lo iba a decir?, por fin el amor ha hecho mella en ti. Vamos a ver, ¿una camarera?, ¿una vendedora?, ¿una mujer rica? Sí, eso debe ser, tú ya estás acostumbrado.
-Aunque parezca extraño, es una chica que no puede ayudar a nadie ni siquiera a sí misma. Lo importante es que yo puedo ayudarla y para mí esto es una sensación agradable.
A falta de añadir esta "obra maestra" (para quien no lo note estoy siendo terroríficamente irónica) a mi carpeta de Filosofía, lo pongo aquí, que aunque malo, será mejor valorado.

"El hombre sólo es libre en sociedad" Bakunin

Como bien indica Bakunin,  el ser humano carece de cualquier tipo de libertad cuando no pertenece a un grupo de su misma especie y no puede compartirla.
La libertad, como el amor, el odio y el resto de sentimientos y emociones, es un concepto inventado por la sociedad, por el conjunto de personas que poblamos el planeta. Es producto de la inteligencia de los hombres y mujeres; que poseemos los humanos y que son inspirados por nuestros semejantes.
Si uno de nosotros fuera abandonado en la naturaleza, sin más compañía que la de lo salvaje, si fuera de él borrado todo rastro de la civilización humana y su memoria, entonces, y sin lugar a dudas, quedará de manifiesto la ausencia de libertad.
A partir de ese momento, donde no haya nadie que nos proporcione las facilidades que hoy día se prestan, actuaremos de una forma primitiva e irracional: nuestra única meta, no será otra que cubrir las necesidades básicas que nos son reclamadas por el cuerpo.
Buscaremos agua cuando tengamos sed, cazaremos cuando nuestro estómago lo exija, buscaremos cobijo cuando haga frío...
Muchos pueden pensar que al llevar a cabo estas acciones somos libres, ¿no creéis?, pues elegimos o no hacerlas, pero lo cierto es que este movimiento no es otro que nuestro INSTINTO para sobrevivir. Si no bebemos, morimos deshidratados, si no comemos, nos desnutrimos...
Todas y cada una de estas acciones están determinadas por el instinto de supervivencia, por el instinto que nos es dado por ser animales (que lo somos), pero no somos libres.
Poder volar en un pájaro no es un acto de rebeldía para revindicar su libertad, se trata de su naturaleza; la nuestra es ser libres, siempre y cuando lo sean todos y cada uno de los integrantes de esta loca y cada vez más absurda sociedad.





¡¡¡¡SOÑAD QUE VOLÁIS Y NO QUERRÉIS SOÑAR OTRA COSA!!!



"... el primer Homo erectus era procedente de Pekín, vamos, cerca de China"
Tan cerca que está dentro...

Los besos de los huesos

Tu voz en mi cabeza, me besó los ojos y sonrió y me dijo : "Goodnight, girl"
Gracias profe, por hacer tan bien tu trabajo, gracias a ello tengo ordenador!!

Maldito cobarde con nombre de valiente

Hola, Leonard Cohen, no puedo estudiar.
Hola, Góngora, lloro, corazón y con razón.
Hola, Quevedo, ya sabes, enfermedad que crece si es curada.

No creas que no me acuerdo...

"Mientras sintamos que se alegra el alma
sin que los labios rían;
mientras se llore sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan;
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡Habrá poesía!"


Recitales después de la academia.






Ese tipo de soledad

El frío me hace vulnerable y frágil. ¿A vosotros no os pasa? Caminar por la calle sola, con el frío lamiendo mis labios, llorando mis ojos y congelando mis dedos, hace que el sentimiento de soledad absoluta sea implacable; como si necesitara que el calor me abrazara y que la brisa árida y candente me besara los ojos; que hubiera alguien a mi lado para agarrarme fuerte de la mano.
A veces cuando apenas me siento los dedos, descarto locuras del tipo abrazar a cualquiera de los viandantes para hacer entrar en calor mi tristeza y polarizarla.
También juego a  que el suelo es un enorme océano de lava, cuento los pasos, susurro canciones, pero sobretodo, sobre todas las cosas, me gusta acariciar la belleza de lo que encuentro ante mis ojos. Descubro nuevamente los colores, me sorprenden los sonidos, la voz de la gente, las caras, las miradas, los suspiros, las palabras...
Lo mejor es inventar las historias de las personas cuyas caras acabo de descubrir después de millones de segundos a la espalda. Recorro los mismos lugares pero siempre son personas diferentes, personas que desconozco pero que están compartiendo un breve momento de su vida conmigo, ¿no es magnífico?
Me gusta imaginar porqué se dibujan sonrisas en sus caras, por qué ríen. Me hace feliz ver a una madre dando un beso a su hijo, la vitalidad de las personas mayores o cualquier sonrisa cómplice en cualquier escenario absurdo y cotidiano.
Me fascinan sus pasados y sus futuros, que vuelan por mi fantasía sin obstáculos.
Cuando llego a mi destino y me encuentro sola, echo de menos esa soledad, la soledad de no estar sola.

Y por mucho que se empeñen en desordenar las hojas de mi calendario, seguiré pensando que es primavera.

"Simplemente como niños,

jugando con sus pequeños juguetes,
parece que todo lo que realmente han estado haciendo

era esperar por amor."
Es díficil estudiar la riqueza del compuesto, cuando se encuentra atestado de impurezas.




Porque ya no te pido ni una sola explicación

Nunca conservé su foto, pues nunca fue alguien importante para mí.


I'm cold

No soy una niña. No soy ese duende. No soy luchadora. No soy tu camino. No soy buena amante, ni soy buena esposa. No soy una flor, ni un trozo de pan. 



Con un poco de azúcar. . . nananaranana

Hay que mantener la calma, nos aguarda el mismo funesto desenlace que a Luis XVI, pero, no te preocupes, la Reina de Corazones tiene experiencia en esto.
Fue una locura pintar de azul las rosas de su jardín, el rojo me parecía demasiado sangriento y el rosa demasiado cursi.
Las cosas o son rojas o son blancas, pero nada de teñir la vida de colores ni experimentar con el juego de luces, y por favor, que jamás se te ocurra correr por los blancos lienzos de la mano de Iris Armonía y Acuarelas Do-re-mi-fa-sol.
Todo son réquiem y pinturas negras de Goya. El sonido del cuervo les parece hermoso pues no conocen el delicioso cantar del ruiseñor.
El colibrí de mi cabeza bate sus alas cada vez con menos fuerza, está cansado de buscar flores en mi cabeza, y se muere de hambre. La única que queda está cubierta por el cristal y se alimenta de glucosa y pensamientos. No, pequeño, esa está prohibida.

¡¡¡QUE NOS CORTEN LA CABEZA POR HUIR DE LA RUTINA!!!

Un año más es 14 de febrero...



Mi profesor de Filosofía escribe manuales para ser idiota, ya va por el quinto volumen y todavía parece no haberse dado por vencido. La verdad es que el tío es experto en el tema.
- A ver, sacar los papeles.
-¿Qué papeles?
- El cuestionario que teníais en la fotocopiadora.
-Profe, lo mandaste el viernes
-¿Y qué?
-Hoy es lunes, y los fines de semana el instituto está cerrado.
- Excusas, siempre tenéis excusas. Pues todos tenéis un negativo.

Sí, profe, pero, ¿qué excusa tiene usted para justificar que las cuatro estaciones se deben al movimiento de rotación de la Tierra? o , ¿que el cometa "HARRRLEY" es como un filósofo que aparece de tarde en tarde?
¿Quién es usted y qué ha hecho con el verdadero PROFESOR de Filosofía?
Todavía tengo que averiguar qué quieren decir esos movimientos de cadera que ya quisieran para sí las mismísimas musas de Hércules, tal vez sea un mensaje en código morse...

Voy a dejarme de tonterías, hoy es 14 de febrero de 2011 y mañana 15, pasado 16, el jueves 17 y el viernes es un día muy especial para mí.

Espero que el dichoso día de San Valentín no se os haga muy pesado, porque para mí es tan empalagoso y odioso como todos los años.

Conclusión del día.

Pobre Matt Damon, siempre come solo.

Un poco de paz interior

Paupérrimo dolor existencial

Me temo que escuchar a todo volumen a Elvis, mientras giro en la silla mirando el techo, no es la solución. Todos los caminos conducen a Roma y hoy para mí Roma es el mismísimo infierno, no hay escapatoria para los sentimientos.
Siendo agua, mi amigo, sólo tengo la estúpida sensación de ya no encontrarme en el curso alto del río, la fuerza no es la misma y se va perdiendo a medida que mis aguas avanzan. Cuando toco fondo y llego a la desembocadura estallo con furia y no quiero saber nada de nada, ni bueno ni malo, para volver a mi origen y nuevamente nacer, y nuevamente morir.
Resumiendo, que hoy no veo sentido a las cosas. Me han colgado boca abajo.
Seguiré jugando a hacerme la idiota, huyendo de los problemas o tal vez toque comportarse como algo dotado de más o menos conciencia y tal vez deje de dar vueltas en la silla.
Cada vez que miro arriba me quedo con la boca abierta.






Nada, idiota, nada , seguirás presa de tus miedos y no encontrarás la salida.



Combinación con éxito

Te observo en silencio mientras dibujas sobre el papel las cosas sin importancia que nos hacen sonreír; ignorando que un día sin tu risa altera por completo mi rutina. Reflejada en el verdor de tus ojos, locos y risueños, te grito con los míos. ¡Ríete!, ¡cántame!, ¡sueña con el aire! y que la sal no corra por tus mejillas de tristeza, no si no estoy yo ahí. Me reiré cuando llores con alguna película, bailaré contigo aunque esté sorda de un pie (o de los dos), criticaré cuando me respondas "depende", buscaremos que nadie lo entienda y que nos siga la prensa, no dejaré que tus ilusiones se desvanezcan, y tras el septiembre más frío y duro, te despertaré asegurándote que el camino largo es algo que brilla, que dura y dura...

Bang-bang! Muere destino inexistente, te he herido de muerte, no tienes credibilidad alguna.
Te daré una última oportunidad por haberme traído a la chica de pelo alborotado. Márchate antes de que me arrepienta.

La tarta estaba rica, y el café no me hizo delirar.


"Oh Daniela la vie n'est qu'un jeu pour toi
Oh Daniela pourtant ne croit pas
Que tu peux oh Daniela jouer avec l'amour
Sans risquer de te bruler un jour"




Voodoo Girl

"Her skin is white cloth,
and she's all sewn apart                                  
and she has many colored pins                                      
sticking out of her heart.

She has many different zombies
who are deeply in her trance.                          
She even has a zombie                                                              
who was originally from France.

But she knows she has a curse on her,
a curse she cannot win.
For if someone gets
too close to her,
the pins stick farther in."
                      
                 Tim Burton





Sweet serendipity

Hoy me han hecho una pregunta que jamás pensé que me harían y qué me ha hecho enormemente feliz:
"¿Por qué te ríes tanto?"
La verdad es que la mejor respuesta posible fue la que di en ese momento : una carcajada.
Sería difícil nombrar a todas las personas y cosas, que hoy consiguieron hacerme sonreír : Jesús con su música, Adri con su dulzura, Rubén con su risa eterna, Jorge con su cariño, Cati con su entrañable locura, Paulita y su adorable sensibilidad, David citando a "Garsilaso de la Vega", Pablo y sus ojitos preciosos, Jose y su preocupación, Jenny y su examen de lengua, Tania y su sonrisa ante la adversidad, Anto y Lara y sus explicaciones de francés, Julio y su "guichet" jefe de trenes, Pablo C. y su complicidad, Clara y su derroche de simpatía, Paula, la niña de mis ojos,  papá y sus lecciones de la vida, mamá y su beso cuando llega de trabajar, mi hermanito y su carita de tristeza que dan ganas de comérselo...Podría tirarme horas y horas describiendo lo que sois y lo que me habéis dado. Me he dejado a algunos atrás, pero también a vosotros os quiero con locura.
Lo que voy a decir ahora es importante : las lágrimas que caen por mis mejillas no me las estoy inventando ni son para que digáis "Oh, ¡qué mona!.
Espero que mañana llegue un día cargado de sonrisas como el de hoy.

Buenas noches a todos :)

No quiero ir al colegio mañana :(

Me da mucha pereza escribir lo siento, pero os debo por lo menos una canción. Y aquí os la dejo:
                              
Leed la letra y ya me diréis que os parece. Os quiero.

Mamá no quiero ir al colegio, porque hay gente y no es para mí,
Mamá no quiero levantarme, porque no me quiero morir,
Madre porque soy cobarde y mi intención es la de huir.

Mamá ya no quiero crecer, y ser adulto y trabajar,
Madre no debí comprometerme con la vida en general.

Mamá, no quiero trabajar,
Mamá, ni responsabilidad,
Mamá, no me quiero levantar.

Déjame, yo me quedo aquí a dormir
O convenceme en que todo me va a ir

Mamá no quiero esforzarme para a las chicas gustar
Mamá no quiero hacerme viejo y que no haya marcha atrás
Mamá yo no quiero ser valiente y poderme equivocar

Mamá, yo no quiero morir
Mamá, yo no quiero sufrir
Mamá, déjame dormir ya...

Déjame, yo me quedo aquí a dormir
O garantizame, que nunca me voy a morir




"Cerrado por derribo"

Los pilares de esto blog se caen a cachos, Miss Unknown está triste.
Quizá haya perdido la esencia o cada vez soy peor escribiendo; lo cierto es que mi única motivación se ha esfumado y era saber que me leíais. He decidido dejar esto, por lo menos por un tiempo.
Os quiere:
            
                      Miss-Unknown



Decir espera es un crimen,
decir mañana es igual que matar,
ayer de nada nos sirve,
las cicatrices no ayudan a andar.


Sólo morir permanece

como la más inmutable razón,
vivir es un accidente,
un ejercicio de gozo y dolor.



Que no, que no, que el pensamiento

no puede tomar asiento,
que el pensamiento es estar
siempre de paso, de paso, de paso...



Quien pone reglas al juego

se engaña si dice que es jugador,
lo que le mueve es el miedo
de que se sepa que nunca jugó.



La ciencia es una estrategia,

es una forma de atar la verdad
que es algo más que materia,
pues el misterio se oculta detrás.



Hay demasiados profetas,

profesionales de la libertad,
que hacen del aire, bandera,
pretexto inútil para respirar.



En una noche infinita

que va meciendo a este gran ataúd
donde olvidamos que el día
sólo es un punto, un punto de luz.