Estoy de acuerdo en eso, pero déjenme preguntarles algo : lo de "hoy día" es una metáfora, ¿no? y... ¿por qué siempre tenemos los jóvenes que acarrear con semejante responsabilidad? ¿Por qué siempre somos nosotros los ignorantes, los cobardes y los estúpidos?
A aquellos adultos que pecáis de soberbia al culpabilizarnos de incultos, infantiles e idiotas, ¿qué os hace a vosotros mejores que nosotros? ¿La experiencia? Esas son las orejas del atrevimiento propio de la ignorancia... ¿Vuestro trabajo? Yo el día de mañana tendré el mío, para eso me estoy formando... ¿Por qué nos atacáis de esa forma? Vosotros también fuisteis jóvenes, pero la desesperación de vuestras vidas frustradas y vuestro propio analfabetismo os hace atrevidos, hasta el punto de querer hacernos torpes, cuando no lo somos. Somos incluso más inteligentes, porque sabemos reconocer que no lo sabemos todo, que se nos escapan cosas, somos imperfectos, no procedemos del Olimpo.
¿Y a raíz de qué viene todo esto? Viene a que soy una estudiante de segundo de bachillerato, que al igual que todos mis compañeros (o casi todos, porque algunos ven en la humillación de sus principios el camino perfecto para, por medio de la adulación, conseguir lo mejor del profesor), ansío y an-helo (como él mismo dice) el conocimiento y la cultura que el profesor X, (que no tiene ni idea de nada) utiliza contra nuestra juventud e ingenuidad (que seremos ingenuos, pero no tontos). Esta persona, ironiza en cada clase utilizando la burla y la falta de respeto para hacernos creer que somos tontos. Tiene la certeza de que "lo único de lo que entendéis es de play stations, no sabréis ni leer". Todas las clases transcurren entre sus absurdas sonrisas burlonas (que lo retratan por completo) cuando con el sarcasmo más despreciable nos pregunta quién es Sócrates o Hitler. Sabemos quienes son Sócrates y Hitler, sabemos que significa empatía, no necesitamos que nos expliques que significan palabras como "sarcasmo" o "decimonónico", conocemos la evolución de la vida, y cuando no sabemos algo, somos modestos y preguntamos, no nos atrevemos a decir, como usted, sandeces ridículas como que "la ballena pasó de la tierra al agua en la evolución", nos gusta leer y ver películas, y sabemos que el cine no se limita a La Ola o La lista de Schindler, podemos vivir sin el alcohol, nos gusta saber qué pasa en el mundo y ver y leer las noticias, conocemos la situación económica que nos sacude, nos inquieta nuestro futuro, sabemos colocar Grecia en un mapa y llamar a las cosas por su nombre, nos gusta la música, sabemos quiénes fueron Bach y Mozart, nos apasionan Los Beatles y Los Secretos, podemos crear debates interesantes sobre cualquier tema, tenemos opiniones e inquietudes que defendemos a capa y espada, pero personas como usted intentan ahogarlas... Resumiendo, no le necesitamos en absoluto, no necesitamos su estupidez. Necesitamos a alguien que no se ría de nosotros, porque no somos idiotas, sólo que ejerza bien su trabajo, no pedimos un erudito, sino a un profesor, que como el resto que tenemos, dignifiquen la enseñanza y no escupan sobre ella. ¿Qué clase de futuro nos depara con alguien así?
Tal vez mañana no recuerde ni la mitad de los nombres de profesores y maestros que aparecieron durante cada curso, pero sabré muy bien, establecer las diferencias. Los buenos pasarán a nuestra historia como las personas que cada día apoyaron nuestros proyectos y nuestros sueños, con el sacrificio diario que supone lidiar con una panda de adolescentes revolucionados y revoltosos, sin embargo, otros no serán más que el polvo que empañe la esperanza olvidada de un año mejor.
Y ya concluyo con algo que siempre me dicen "con vuestra edad os creéis que os podéis comer el mundo"... y digo yo... si no me lo como ahora, no habrá un mejor momento.
