Con un poco de azúcar. . . nananaranana

Hay que mantener la calma, nos aguarda el mismo funesto desenlace que a Luis XVI, pero, no te preocupes, la Reina de Corazones tiene experiencia en esto.
Fue una locura pintar de azul las rosas de su jardín, el rojo me parecía demasiado sangriento y el rosa demasiado cursi.
Las cosas o son rojas o son blancas, pero nada de teñir la vida de colores ni experimentar con el juego de luces, y por favor, que jamás se te ocurra correr por los blancos lienzos de la mano de Iris Armonía y Acuarelas Do-re-mi-fa-sol.
Todo son réquiem y pinturas negras de Goya. El sonido del cuervo les parece hermoso pues no conocen el delicioso cantar del ruiseñor.
El colibrí de mi cabeza bate sus alas cada vez con menos fuerza, está cansado de buscar flores en mi cabeza, y se muere de hambre. La única que queda está cubierta por el cristal y se alimenta de glucosa y pensamientos. No, pequeño, esa está prohibida.

¡¡¡QUE NOS CORTEN LA CABEZA POR HUIR DE LA RUTINA!!!

0 Comentarios de desconocidos:

Publicar un comentario