Lo más remoto e insignificante, es todo



La música amansa a las fieras, y este hombre con su música es capaz de amansar a la mismísima Miss-Unknown ( ya es difícil, sí).



... y allí estaba como una auténtica lunática, descalza y bailando bajo las pequeñas gotas de cristal que lloraba el cielo,empapando mi cuerpo. La tierra mojada bajo los pies hacía que no sintiera el suelo, pero no me importaba, aquel momento era demasiado hermoso, no podía dejarlo escapar. Las perlas de lluvia se amontonaban en mi piel, dándome una belleza que no tenía, y que sin embargo creí; formar parte de aquel lugar me hacía sentir hermosa, tan hermosa y delicada. El murmullo del agitar de los árboles y el agua golpeando el suelo completaban la armonía del paisaje, mi corazón quedó desnudo ante el mundo y por una vez no tuve miedo, no allí, donde cada pálpito era el aire de una atmósfera de sueños. No tuve miedo, porque allí todo era perfecto y nada podría hacerme daño ni arrrebatarme las ilusiones, la brisa húmeda me llenaba los pulmones y el corazón de sentimientos jamás inventados, las lágrimas empezaron a brotar de mis ojos, no podía contener la emoción, y la felicidad se adueñó de mi cara. Mi risa jugaba al escondite con el eco, la melodía de los pajarillos era dulce y estremecedora, vislumbré como el iris cubría modesto, parte del firmamento con su magia; y agotada la hierba me acogió entre sus tiernos brazos. El atardecer se asomaba entre las malezas con tonos ocres, que me envolvieron con su velo hasta que me quedé dormida.

La rarita, la solitaria y extravagante Miss-Unknown, no era más que una simple sonrisa desapercibida entre la belleza de las cosas sencillas.

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